Luego de la visita anterior al Dique “La Cienaga”, momento en el que me había quedado hechizado con el paradisíaco paisaje del norte argentino, decidimos realizar un nuevo escape hacia el mismo, ingresando a uno de los clubes descriptos en entradas anteriores disfrutando del acceso a la zona de piletas, lugar espectacular por cierto, con muchísimo verde y llenísimo de gente, el sol por supuesto no se haría rogar, pues ese día el mismo calentó mas que nunca, sin embargo la frescura del lugar no hizo sentirlo, tal es así que, termo en mano, me recorrí todo el complejo en busca de agua caliente para degustar unos buenos verdes, sin embargo ante mi sorpresa no pude conseguir el preciado mineral, no quedaba mas remedio que satisfacer la sed con un buen par de vinos tinto que Diego oculto causalmente entre hielos de una conservadora repleta y no de escarcha precisamente.
***Fotografías en edición***
viernes, 11 de enero de 2008
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Visita Nº



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